Desincrustación sin arruinar recubrimientos
Usa soluciones suaves de ácido cítrico altamente diluido aplicadas con paños húmedos, nunca pulverizadores directos. Deja actuar pocos minutos y enjuaga con abundante agua, secando luego con microfibra. Evita estropajos, vinagre concentrado y compuestos con cloro. Este protocolo elimina depósitos sin opacar el PVD ni erosionar acabados satinados. La constancia, más que la fuerza, mantiene superficies limpias, agradables al tacto y libres de halos que restan sofisticación visual.